EL PENSAMIENTO DEL DISEÑO COMO MOTOR DE IDEACIÓN

Publicado por Antonio en

Ahora ya sabemos qué actitud debemos tener para la ideación y generación de ideas que estén enfocadas a solucionar problemas de las personas, pero existe una metodología, un proceso que nos ayuda a desarrollar esta actitud, a plasmarla y dar forma a nuestras ideas, se la conoce como Pensamiento de Diseño (en inglés, Design Thinking).

El Pensamiento de Diseño es una metodología que consiste en pensar como lo hacen los diseñadores o los que crean mediante el diseño. Un ejemplo bien claro son los arquitectos.Un arquitecto, antes de realizar una obra, efectúa varias plasmaciones de su idea, también conocidas como prototipos. Estos prototipos sufren alteraciones, cambios y mejoras hasta llegar al producto final, aquel diseño que ya validado va a constituir la base de creación del producto funcional.

Para poner en marcha la innovación en la generación de nuestro modelo de negocio y explotar la creatividad, necesitamos tres cosas:

1. Las Cinco Fases Del Pensamiento De Diseño 

En apartados anteriores, hablamos de emprender y de los pasos que debemos dar: ANALIZAR, FORMULAR Y ACTUAR. Pues bien, el Pensamiento de Diseño sigue estas mismas pautas de la siguiente manera:

1.1. Analizar:

  • Empatizar (1) (para descubrir al cliente/usuario y para obtener información valiosa).
  • Definir (2) (interpretar la información obtenida de la observación y la interacción con los usuarios).

1.2. Formular:

  • Idear (3) (proponer soluciones, productos o servicios en base al aprendizaje anterior).

1.3. Actuar:

  • Prototipar (4) (generar diseños mínimamente funcionales para experimentar con los usuarios y aprender).
  • Evaluar (5) (evolucionar con el aprendizaje de nuestros prototipos).

Para poder realizar este proceso, es necesario que tengamos presente las normas o reglas a seguir. Estas nos ayudarán a tener la actitud adecuada para el desarrollo del proceso y el buen uso de la metodología.

2. REGLAS DEL PENSAMIENTO DE DISEÑO

  • Enfócate en las personas (valores humanos).
  • Colaboración radical.  Solos no podemos realizar el proceso. Necesitamos un equipo y a los usuarios para empatizar con ellos.
  • Incita a la acción.  Para validar nuestra idea, hay que interactuar con los posibles “clientes”.
  • No lo digas, muéstralo.
  • Cultura de prototipos. La única forma de que vean y experimenten con nuestros productos es preparando prototipos.
  • Estar consciente del proceso. 
  • No perdamos el rumbo en este proceso; seamos conscientes de que nuestro aprendizaje nos puede llevar a modificar nuestro producto.

2.1. Fase 1 : Empatizar – Descubrir

Descubrir a los clientes significa comprender qué es lo que piensan sobre sus problemas y qué es lo que hacen para resolverlos. El resultado de este “descubrimiento” me dará valiosa información y aprendizaje de cómo puedo plantear mi solución, mi propuesta de valor, o sea, mi producto o servicio. Una técnica muy usada es la entrevista.

Veamos cómo se debe realizar una entrevista:

2.1.1. Evitemos:
  • Preguntas binarias (que se respondan “sí” o “no”, ya que no aportan información cualitativa).
  • Preguntas dirigidas (forzar una respuesta evidente como, por ejemplo, ¿te gusta la calidad de……?).
2.1.2. Procuremos:
  • Que favorezcan las historias, pues de ahí pueden salir ideas.
  • Que ahonden en los “porqués”.

2.2. Fase 2 : Definir – Interpretar

Son varias las herramientas que se utilizan para definir e interpretar la información que hemos extraído en la fase anterior. Una de las más comunes es el Mapa de Empatía. Mediante el Mapa de Empatía, identificamos patrones de las personas que hemos entrevistado y ello nos permite definir oportunidades necesarias para el momento de idear y generar soluciones a los problemas.

Durante una entrevista, debemos tomar notas y dejar que fluyan las historias que nos cuentan para poder definir un perfil de lo que se DICE Y HACE, y lo que se PIENSA Y SIENTE.

2.2.1. Empatizar

Veamos cómo se estructura y de qué se compone el Mapa de Empatía: Vemos que tenemos cuatro cuadrantes. Los dos de la izquierda hacen referencia al marco racional (define la lógica); en ellos anotaremos aquellos aspectos lógicos del razonamiento de nuestro cliente potencial mediante lo que dice y lo que hace. Los dos cuadrantes de la parte derecha hacen referencia al marco emocional (explora emociones) y en ellos anotaremos aquellos aspectos relacionados con las emociones, o sea, lo que siente y lo que piensa.

Siempre tomando el problema o necesidad como punto de partida, anotaremos lo que dice, hace, siente y piensa del problema. En esta fase de empatía, no nos interesa incluir nuestra propuesta de valor. Nuestra solución se trata de explorar, mediante la observación y entrevista (empatizando), evaluando los aspectos racionales y emocionales de las personas (los que serán nuestro público objetivo). Este ejercicio nos permitirá obtener información para desarrollar, mejorar y adaptar nuestra idea de producto, es decir, nuestra propuesta de valor

2.3. Fase 3 : Idear – Idear

Bien, entramos en la fase de ideación; ya tenemos el aprendizaje de nuestra fase de observación y definición. Ya hemos visto qué mueve a las personas y qué las satisface, lo que nos permite generar las ideas sobre cuál va a ser mi propuesta de valor.

Generar ideas no se puede hacer de cualquier manera. Podemos generarlas en un espacio de libertad, sin límites, siendo lo más creativos posibles. Este proceso puede realizarse en equipo para que sea más rico y tengamos más ideas (evita calificarlas, no importa si son locas al principio).

Utilizaremos la técnica del brainstorming o lluvia de ideas que consiste en que el grupo genere tantas ideas como le sea posible en torno a la solución (producto o servicio), teniendo en cuenta el aprendizaje y siguiendo unas reglas básicas:

  1. No hay malas ideas, todo se puede “decir” o plantear.
  2. Alentar las ideas “salvajes”, de estas pueden salir ideas factibles interesantes.
  3. Construir nuevas ideas sobre las de los demás.
  4. Escribirlas, dibujarlas, ser creativos y visuales.
  5. Una conversación a la vez, no dispersarse, ser ordenados.

Es muy importante anotar todas las ideas. No solo para generar más a partir de las anotadas, sino también para después poder converger y sintetizarlas, es decir, quedarnos con una o dos ideas que sean las que más posibilidades tengan. Para ello, pensaremos en que sean las más atractivas (para el consumidor), las más viables y factibles.

Esta es la IDEA, esta es nuestra base para Prototipar y poder experimentar con los usuarios. Ahora, describamos con algo más de detalle nuestra idea y el modelo de negocio que se genera a su alrededor. Para ello, y ya lo veremos más adelante, se diseña un modelo de negocio (el Business Model Canvas o el Lienzo del Modelo de Negocio). Pero, de momento, nos prepararemos para Prototipar y experimentar las dos últimas fases del Pensamiento de Diseño.

2.4. Fase 4 : Prototipar – Experimentar

Debemos convertir nuestra idea de producto en algo suficientemente tangible para poder experimentar con el cliente, tener retroalimentación y extraer un valioso aprendizaje nuevamente.

Esta fase es importante, porque:

  • Al “construir” nuestro prototipo, pensaremos en resolver el problema, lo que nos dará una nueva oportunidad de añadir características.
  • Ya sabemos que una imagen vale más que mil palabras y un prototipo más que mil imágenes.
  • Nos permite “conversar” interactuando con el usuario a través de un “objeto” y, por lo tanto, recibir información inmediata y muy valiosa sobre los aspectos básicos de nuestro producto.
  • Si nos equivocamos, lo habremos hecho de forma barata y rápida.
  • Nos permite explorar otras alternativas que surjan tanto del momento de construir nuestro prototipo como en el momento de conversar con el usuario.
2.4.1. Pero ¿cómo se hace un prototipo?

Veamos algunos ejemplos:

Prototipo de triciclo. En este caso, ha desarrollado el producto hasta el mínimo detalle y con calidad.

Cuando tenemos que Prototipar con un producto físico, si bien no es necesario llegar a este extremo de prototipo, es aconsejable desarrollar un producto mínimo viable parecido al funcional.

Prototipo de un servicio. Una forma de presentar un prototipo en el caso de los servicios es a través de historietas que cuentan, paso a paso, la experiencia del cliente.

Como podemos observar, los mejores aliados para realizar prototipos son las tijeras, la cinta adhesiva, los lápices, etc. Seamos creativos. Empecemos con prototipos de baja fidelidad, más sencillos, pero que ya muestren nuestro producto mínimo viable.

2.5. Fase 5 : Evaluar – Evolucionar

Esta es la última fase del pensamiento de diseño. En ella tras la presentación y conversación con los potenciales usuarios entorno a nuestros prototipos, debemos evaluar la información, las reacciones y las experiencias que hemos observado.

Esta evaluación nos ayudara a evoluciona nuestro producto a modificarlo si es necesario. Hemos realizado, con esta metodología y su proceso, lo que se conoce como DESCUBRIMIENTO Y VALIDACIÓN DEL CLIENTE.

El Pivot se produce en el caso muy habitual de tener que modificar algún aspecto o característica de nuestro producto. Pero recordemos que lo hemos hecho rápido y barato; esto es muy importante cuando emprendemos, ya que no solemos disponer de muchos recursos para ello y no queremos llegar al mercado con un modelo de negocio que no esté validado, ¿verdad?

Validado nuestro modelo, ya podemos pasar a crear los clientes, generar las primeras ventas y, cuando estas estén encarriladas y empiecen a aumentar, construir nuestro negocio.